De acuerdo a la GACETA MEXICANA DE ONCOLOGÍA , el cáncer colorrectal (CRR) es la segunda causa principal de muerte por cáncer en México y el tercero más frecuente dentro de la patología oncológica en la población general, afectando en igual proporción a hombres y mujeres. A pesar de ser una neoplasia ubicada en pacientes de edad avanzada con una media de diagnóstico de 50.8 años, cada día se detectan casos en gente más joven, de ahí la importancia de realizar un diagnóstico oportuno, lo que representa un gran reto en el conocimiento de la patología y actualización en el manejo adecuado, con la finalidad de aumentar la sobrevida y mejorar, en lo posible, la calidad de vida (1).

En los últimos años, y de acuerdo a informes de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, se ha detectado un incremento importante en los casos diagnosticados de Cáncer Colorrectal, especialmente en la población femenina.

Este incremento en los casos es debido, entre otros factores, al aumento del tabaquismo, malos hábitos alimenticios, estrés y falta de ejercicio.

En 2002, el CCR se ubicó dentro de las primeras 10 causas de morbilidad por neoplasias malignas con 3,791 casos nuevos, representando el 3.5% del total registrado. Aproximadamente, la mitad de los casos nuevos se presentan a la edad de 60 años y más, en ambos tipos de cáncer. Del total de defunciones registradas para este año (58,612), el 4.48% (2,602) corresponden a cáncer de colon (2,178) y cáncer de recto (424), con tasas de 2.1 y 0.4 por 100,000 habitantes, respectivamente.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la mortalidad por este padecimiento se duplicó en los últimos 10 años, mientras que en 1998 se registraron 2,386 muertes por esta causa, en 2010 la cifra de decesos se elevó a 4,056 para el 2014.

El cáncer de colon representa la segunda causa de muerte por tumoraciones malignas en hombres, después del cáncer de próstata y aunque la mayor prevalencia se ubica entre la población de 60 a 65 años de edad, cada vez se reportan más casos en personas de 40 y hasta 30 años.

En más de 90% de los casos, se produce primero un pólipo (crecimiento anormal de las células) llamado adenoma, que puede crecer por más de 10 años y transformarse en cáncer si no se detecta y extirpa a tiempo.

Tanto como en otros tipos de cáncer, el tiempo representa el factor clave para asegurar la recuperación del paciente. El tratamiento depende del momento en el que sea detectado el cáncer, la supervivencia global media de los pacientes con cáncer colorrectal sin tratamiento es de aproximadamente de cinco a seis meses; con tratamiento puede extenderse hasta a 24 meses.

La salida al mercado de nuevos marcadores tumorales responde a esa necesidad de mejorar los tiempos de detección de las diferentes entidades malignas y en el caso del cancer colorectal, el marcador FOB se posiciona como marcador primario y temprano en la detección de las primeras señales de proliferación de células malignas en el tracto del colon y recto, en la forma de adenomas  pre-cancerosas (a veces llamados pólipos), catalogados como altamente riesgosas.

Adenomas

La prueba es capaz de detectar la mayoría de los primeros cánceres colorrectales y muchos adenomas avanzados. Se ha demostrado en ensayos aleatorizados y controlados para reducir la mortalidad por cáncer colorrectal y la incidencia sustancialmente. El FOBT es factible, accesible y aceptable para la mayoría de los individuos. Tiene un costo inicial bajo y es altamente rentable. La combinación de FOBT anual con sigmoidoscopia flexible periódica parece ser una opción de selección especialmente eficaz.

Las pautas de detección basadas en la evidencia han llegado a la conclusión de que el cribado con FOB tiene un papel importante que desempeñar en el control del cáncer colorrectal y un programa de sangre oculta en heces anual más sigmoidoscopia flexible cada 5 años es una opción preferida para el cribado de los pacientes asintomáticos, la población media de riesgo para el cáncer colorrectal. Corto de hacer colonoscopia directo para toda la población en situación de riesgo, el FOB es actualmente el mejor método disponible para la identificación de personas, con riesgo promedio asintomáticos con más probabilidades de beneficiarse de la colonoscopia.

De acuerdo a un estudio que incluyó pacientes de edades comprendidas entre los 50 y 74 años de edad que presentaron  un primer adenoma identificados entre enero de 1997 y diciembre de 2008, los investigadores mostraron que el 38,7% de estas personas tenían adenomas de alto riesgo.

Para este tipo de adenomas de alto riesgo, la tasa de diagnóstico estandarizada por edad fue de 257 por 100.000, que se correlaciona con un incremento porcentual del 89%. Las tasas correspondientes a los adenomas no avanzados eran 235 y 392 diagnósticos por 100.000, con un aumento porcentual del 68%.

Estos resultados refuerzan la importancia de extender los programas de screening de masas organizados para el cáncer colorrectal, según los autores. “Es muy importante que sigue las recomendaciones del público y participa en las campañas de detección del cáncer colorrectal”, “La tasa de participación es un tema importante para el éxito de este tipo de programas.”

 

Fuentes:

ESMO 2014 Press Release: French Studies Measure Benefits of Colorectal Cancer Screening

Fecal occult blood screening increases high-risk polyp detection by 89%. For high-risk patients, FOBT screening may be more efficient than colonoscopy.

  1. Publicación oficial de la Sociedad Mexicana de Oncología Vol. 7, Suplemento 4, 2008