La Sepsis es la vía más común hacia una muerte por infección. Ello se puede reducir.

Lo que usted debe saber respecto a la Sepsis – 13 de Septiembre – Día Mundial de la Sepsis


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Información obtenida del sitio http://www.world-sepsis-day.org/

 

 

¿Qué es la sepsis?

La sepsis es una enfermedad que amenaza la vida que surge cuando la respuesta del cuerpo a una infección daña sus propios tejidos y órganos. Puede conducir a shock, fallo multiorgánico y la muerte, sobre todo si no se reconoce y se trata inmediatamente. La sepsis es la principal causa de muerte por infección en todo el mundo, a pesar de los avances en la medicina moderna, como vacunas, antibióticos y cuidados críticos. Millones de personas en todo el mundo mueren a causa de sepsis cada año.

La sepsis tiene tres etapas:

Etapa 1:
Una infección local supera los mecanismos de defensa local del cuerpo, a continuación los gérmenes patógenos y/o las toxinas que producen salen del sitio original de la infección y entran en el sistema circulatorio. Esto conduce a una respuesta inflamatoria general denominada SIRS (síndrome de respuesta inflamatoria sistémica).

Etapa 2:
La función de los órganos individualmente comienza a deteriorarse y pueden fallar por completo.

Etapa 3:
Varios órganos dejan de funcionar de forma secuencial o simultánea, y la insuficiencia cardio-circulatoria conduce a una caída repentina en la presión arterial. Los médicos llaman a esto shock séptico.

Qué pasa cuando usted tiene una infección local?
Una infección local causa inflamación a ese nivel. Los vasos sanguíneos que rodean la infección se expanden, se hacen cada vez más permeables, y el suministro de sangre aumenta. La sangre también circula más lentamente para permitir que los glóbulos blancos (leucocitos) y sustancias mensajeras (citoquinas) penetren en las paredes vasculares hacia los tejidos para combatir los patógenos. La sangre en los microvasos (capilares) que rodean la infección se coagulan. Este es el mecanismo de defensa natural del cuerpo que impide que los agentes patógenos se extiendan en el sistema circulatorio. Los signos típicos de la inflamación local se caracterizan por un incremento en la temperatura, enrojecimiento, dolor e hinchazón alrededor de la fuente de infección.

Cuándo una infección local con inflamación se transforma en sepsis?

 

Cuando estos mecanismos de defensa locales fallan y los patógenos entran en el sistema circulatorio, esta respuesta inflamatoria natural se extiende, dañando órganos y tejidos que no han sido invadidas directamente por agentes patógenos. Esta respuesta es eficaz pero puede ocasionar daño colateral. En un escenario diferente, las personas inmuno-comprometidas son también más propensas a desarrollar sepsis. Lo anterior es debido a que sus mecanismos de defensa local contra la invasión de patógenos al torrente sanguíneo están debilitados, y su respuesta inmune a esta invasión es a menudo demasiado débil para ganar la batalla. En los casos graves, la presión arterial baja drásticamente, aumenta el ritmo cardiaco, el suministro de oxígeno a la sangre a través de los pulmones se deteriora y a su vez el suministro de oxígeno a los órganos y tejidos se reduce, los riñones dejan de producir orina, y el estado mental de los pacientes se ve gravemente deteriorado. La vida del paciente está en grave peligro. El tratamiento médico de emergencia es la única esperanza de supervivencia. Actualmente están desarrollándose terapias innovadoras para manipular la respuesta inmune del cuerpo (“terapias inmunomoduladoras “). Su objetivo es mejorar o controlar la respuesta inmunitaria del cuerpo, según sea necesario. Además de los tratamientos antimicrobianos, estas terapias pueden ayudar a aumentar las posibilidades de un paciente de la supervivencia en el futuro.

 

Datos útiles sobre sepsis


La sepsis es frecuente y muchas veces mortal. Continúa siendo la principal causa de muerte por infecciones, a pesar de los múltiples avances de la medicina moderna, tales como vacunas, antibióticos y cuidados intensivos.
La sepsis –habitualmente llamada “septicemia“ o “infección de la sangre“ – es una de las principales causas de muerte a nivel mundial.
La sepsis aparece cuando la respuesta del organismo a una infección daña sus propios tejidos y órganos. Puede ocasionar shock, daño multiorgánico y muerte, especialmente si no es diagnosticada y tratada rápidamente.
Entre un tercio y la mitad de los pacientes con sepsis mueren. La sepsis constituye un 60-80% de las muertes en países en desarrollo. Mata más de 6 millones de niños entre lactantes y pre-escolares y al menos 100.000 madres despúes del parto cada año. En el mundo, cada pocos segundos alguien con sepsis muere.


Su incidencia se ha incrementado dramáticamente
A pesar de los avances de la medicina, el número de casos de sepsis continúa incrementándose. Las hospitalizaciones por este motivo se han doblado en los últimos 10 años y en muchos países son más los ingresos hospitalarios por sepsis que por infartos de corazón. Estudios internacionales muestran que entre 20 y 40 % de los pacientes con sepsis que precisaron ingreso en unidades de cuidados críticos iniciaron sus síntomas fuera del ámbito hospitalario. En Estados Unidos de América, la incidencia de sepsis post-quirúrgica se ha triplicado entre 1997 y 2006.

Muchas veces la sepsis es diagnosticada tarde
El diagnóstico de sepsis a menudo es complejo debido a que los síntomas y signos clínicos y de laboratorio actualmente utilizados (temperatura elevada, aumento del pulso o la frecuencia respiratoria, recuento de glóbulos blancos, etc.) no son lo suficientemente específicos. En los niños, por ejemplo, los signos y síntomas pueden ser sutiles, pero el empeoramiento muy rápido. La sepsis está sub-diagnosticada y sus mecanismos son poco conocidos debido en parte a controversias en su definición, la falta de documentación de la misma como causa de muerte, herramientas de diagnóstico inadecuadas y aplicación poco homogénea de las guías clínicas estandarizadas para su tratamiento.


El gasto sanitario debido a la sepsis es alto – y sigue aumentando.
En 2008, se gastaron 1.460 millones de dólares debido a hospitalizaciones por sepsis en los EE.UU. Entre 1997 y 2008, el coste total ajustado a la inflación para el tratamiento de pacientes hospitalizados por sepsis se incrementó en un promedio del 11,9% anual. Los gastos relacionados con los efectos a largo plazo son desconocidos. En Alemania, el coste de un episodio típico de sepsis se ha más que duplicado en la última década, pasando de aproximadamente 25.000 a 55.000 euros. Y el coste humano de la sepsis es incalculable.

 

¿Cómo prevenir la sepsis?


La sepsis esta causada por una infección, ya sea por bacterias, por hongos o también parásitos como la malaria. Prevenir las infecciones es la mejor manera de prevenir la sepsis.
Durante siglos, nuestro sistema inmune nos ha protegido de las infecciones.

La medicina moderna salva vidas pero aumenta los riesgos de sufrir sepsis.
Muchos de los avances de la medicina moderna en realidad debilitan nuestro sistema inmunológico, allanando el camino para las enfermedades graves como la sepsis. Estos avances incluyen fármacos que combaten el cáncer (quimioterapia), algunos medicamentos utilizados para tratar el reumatismo severo, enfermedades gastrointestinales, o tratamientos inmunosupresores para evitar el rechazo de órganos transplantados. Las personas con diabetes o enfermedades hepáticas o renales crónicas también están en mayor riesgo. Además,intervenciones quirúrgicas complejas son realizadas en población de edad avanzada, que debilitan aún más sus sistemas inmunológicos y los pone en riesgo de desarrollar infecciones y sepsis.

Vacunar a los niños protege a sus abuelos.
Los niños pequeños y los ancianos son más susceptibles a la infección por la bacteria neumococo. Esta bacteria, puede producir neumonía, infecciones del oído medio, sinusitis, meningitis y sepsis -. Hoy en día existen vacunas eficaces para los niños pequeños, que le protegen de los principales patógenos. Vacunar a los niños pequeños conduce a un incremento del mecanismo protector conocido como “inmunidad de grupo”, la cual, rompe la cadena de infección y resulta en un menor número de infecciones, incluso entre los no vacunados.

Los pacientes sin bazo deben ser vacunados e informados del mayor riesgo de infección
Las vacunas contra la bacteria del neumococo, así como la bacteria meningococo y Haemophilus, son particularmente importantes para los pacientes que no tienen el bazo o que no funcione plenamente. Estas personas tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar sepsis, y este riesgo se mantiene durante toda su vida. Desafortunadamente, muchas veces estas personas no han sido vacunadas contra las bacterias que pueden desencadenar la sepsis, y no han sido educados acerca de su riesgo. También requieren tratamiento profiláctico con antibióticos antes de cirugías, pero que por lo general se pasan por alto.

Se debe detener el uso indiscriminado de antibióticos
Otro paso en la reducción del número de muertes a causa de la sepsis es la prevención de la resistencia bacteriana a los antibióticos. El uso excesivo de antibióticos en la atención ambulatoria durante los últimos años ha conducido a un aumento drástico en las bacterias resistentes a los antibióticos. Esto sucede en las bacterias de la piel (bacterias gram-positivas, por ejemplo, Estafilococo meticilina resistente (SARM)), pero más aún en las bacterias entéricas tales como bacterias gram-negativas, generadoras de beta-lactamasa de amplio espectro, BLEE). El peligro potencial que representan las bacterias resistentes en la piel (SARM) esta ampliamente sobreestimado, ya que pueden ser tratados con bastante facilidad en la mayoría de los casos. Una de las medidas adecuadas para prevenir la resistencia es el uso específico y prudente de los antibióticos – que a menudo están erróneamente recetados para las infecciones virales- . También es cierto que la duración habitual del tratamiento antibiótico es muy prolongada tanto en la atención ambulatoria como en otras instalaciones de salud, lo que también ayuda a fomentar la resistencia. El uso altamente cuestionable de antibióticos en la ganadería industrial fomenta el desarrollo de agentes patógenos multirresistentes para los que ya casi no existen antibióticos eficaces. Desafortunadamente, tampoco se han desarrollado nuevos antibióticos eficaces en los últimos años. Es por eso que apoyamos todas las medidas que contribuyan a la utilización inteligente y racional de los antibióticos en la atención médica y en la agricultura

La asistencia y la higiene del parto es un derecho humano
Dar a luz o tratar heridas en centros de salud con condiciones higiénicas insuficientes en zonas de escasos recursos es un grave problema. En algunas partes del mundo, instalaciones insalubres o agua contaminada causan infecciones digestivas severas, que pueden evolucionar a un caso mortal de sepsis. Es por eso que uno de nuestros puntos clave es la promoción de la higiene de las manos y las buenas prácticas sanitarias en general, partos higiénicos, mejoras en el saneamiento y la nutrición, el suministro de agua potable, así como los programas de vacunación para poblaciones de personas en situación de riesgo en zonas de escasos recursos.

 

Sospeche Sepsis


¿Cuáles son los síntomas de la Sepsis?

  • Debilidad
  • Pérdida del apetito
  • Fiebre o escalofríos
  • Sed
  • Signos de empeoramiento de la función de un órgano, tales como:
  • Dificultad para respirar o respiración muy rápida
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Presión arterial baja
  • Disminución de la cantidad de orina
  • Si alguno de estos síntomas están presentes y la persona tiene además una infección sospechada o diagnosticada (por ejemplo, neumonía, infección abdominal, infección del tracto urinario o infección de la herida), que tenga sepsis es lo más común.



Cómo el equipo de cuidados intensivos diagnostica la sepsis?
La sepsis se puede diagnosticar si los siguientes criterios están presentes: Infección (documentada o sospechada) más alguno de los siguientes hallazgos:

Variables generales

  • Fiebre (temperatura central > 38,3 ° C/ 100.9 ° F)
  • Hipotermia (temperatura central < 36 ° C/ 96.8 ° F)
  • Frecuencia cardíaca > 90 min. -1 o > 2 SD por encima del valor normal para la edad
  • Respiración rápida
  • Alteración del estado mental
  • Edema (acumulación de líquido) o balance positivo de fluidos ( > 20 ml / Kg. durante 24 horas)
  • La hiperglucemia (azúcar en la sangre > 120 mg / dL o 7,7 mmol / L ) en ausencia de variables inflamatorias o diabetes
  • Leucocitosis ( Glóbulos blancos elevados > 12.000 l – 1 )
  • Leucopenia (recuento bajo de glóbulos blancos > 4000 l – 1 )
  • Leucocitos normales pero con > 10 % de formas inmaduras
  • Proteína C reactiva > 2 SD por encima del valor normal
  • Procalcitonina > 2 SD por encima del valor normal
  • Variables hemodinámicas (circulación sanguínea)
  • Hipotensión arterial (PAS < 90 mm Hg , PAM < 70, o una disminución de la PAS > 40 mm
  • Hg en adultos o > 2 SD por debajo de lo normal para la edad)
  • SvO2 < 70 %
  • El índice cardíaco > 3,5 l / min por metro cuadrado
  • Las variables de disfunción de órganos
  • Hipoxemia (deficiencia de oxígeno en la sangre ) ( PaO2/FiO2 < 300 )
  • Oliguria ( disminución del volumen urinario ) ( diuresis < 0,5 ml x Kg. – 1 × h -1)
  • Incremento de creatinina > 0,5 mg / dl
  • Alteraciones de la coagulación ( INR > 1,5 o TTPa > 60 seg )
  • Íleo ( ausencia de ruidos y movimientos intestinales )
  • La trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas en la sangre, plaquetas < 100.000 – 1 )
  • La hiperbilirrubinemia ( bilirrubina total en plasma > 4 mg / dL o 70 mmol / L )



Variables de perfusión tisular

  • Hiperlactatemia (> 2 mmol / L)
  • Disminución del relleno capilar o piel fría y moteada
  • Siempre hay que tener en cuenta que los resultados de laboratorio son inespecíficos y comunes a otros procesos.
    Un recuento normal de glóbulos blancos y la falta de fiebre no descartan sepsis. La hipotermia y la leucopenia (recuento bajo de glóbulos blancos) son signos de mal pronóstico. Algunas directrices nacionales e internacionales recomiendan determinar niveles de procalcitonina para guiar el tratamiento antibiótico y para confirmar el diagnóstico de sepsis.



Para tener presente siempre la posibilidad de sepsis puede usar este acrónimo
PR = Presión arterial baja
O = Orina baja
TE = Temperatura (baja o alta)
C = Conciencia alterada
T = taquicardia > 90 lpm

… La guía internacional de Sepsis
Las guías Internacionales de Sepsis se desarrollaron entre 2004 y 2008. La versión actualizada, de febrero 2013, está disponible en el siguiente enlace. Estas guías le dan al profesional de la salud el conocimiento que necesita para actuar cuando se sospecha sepsis.

Download … SSC-Guidelines.pdf

 


 

Las posibilidades de supervivencia dependen en gran medida de recibir el tratamiento adecuado para la infección que le ha causado la sepsis, incluyendo antibióticos de amplio espectro y cualquier otro tratamiento necesario para eliminar la causa de la infección. Este tratamiento también debe ser acompañado de estrategias adecuadas para estabilizar la circulación sanguínea, como perfusiones y medicamentos.