La importancia de realizar una prueba de Estreptococo Grupo B en el Embarazo

Sabía usted que las mujeres embarazadas que hayan tenido resultados positivos en la prueba de detección de bacterias del estreptococo del grupo B y reciben antibióticos durante el trabajo de parto pueden quedarse tranquilas sabiendo que solo tienen una probabilidad de 1 en 4000 de dar a luz a un bebé con la enfermedad. Pero, si estas mujeres no reciben antibióticos durante el trabajo de parto, sus bebés tienen una probabilidad de 1 en 200 de presentar la enfermedad. Esto significa que el riesgo de contraer la enfermedad es 20 veces más alto para los bebés de madres con resultados positivos que no reciben antibióticos, que para los de las que sí reciben antibióticos preventivos.

Prevención de la enfermedad por estreptococo del grupo B de aparición temprana

Las dos maneras más importantes de prevenir la enfermedad por estreptococo del grupo B (GBS) de aparición temprana (la que se presenta en bebés de menos de 1 semana de vida) son:

  • Hacer pruebas de detección de bacterias del estreptococo del grupo B en todas las mujeres embarazadas (preferiblemente entre las semanas 35 y 37 de embarazo).
  • Administrar antibióticos durante el trabajo de parto a las mujeres con resultados positivos en las pruebas de detección de bacterias del estreptococo del grupo B.

Pruebas de detección en las mujeres embarazadas

A las mujeres embarazadas se les debe hacer exámenes o pruebas de detección de bacterias del estreptococo del grupo B en la vagina y el recto entre las semanas 35 y 37 del embarazo. La prueba es sencilla y no duele. Se utiliza un hisopo estéril (“Q-tip”) para tomar una muestra de la vagina o del recto que luego se envía al laboratorio.

Cerca de 1 de cada 4 mujeres embarazadas (aproximadamente 25 %) tiene bacterias del estreptococo de grupo B en el recto o la vagina. A esas mujeres se las considera positivas para las bacterias del estreptococo del grupo B. Una mujer puede obtener resultados positivos algunas veces y otras no. Es por ello que es importante que todas las mujeres embarazadas se hagan la prueba de detección de las bacterias del estreptococo del grupo B en las semanas 35 a 37 de cada embarazo.

Las mujeres que tienen bacterias del estreptococo del grupo B en el organismo por lo general no se sienten mal ni tienen síntomas (son asintomáticas). Sin embargo, el riesgo de trasmitir las bacterias al bebé durante el parto es alto.

Las mujeres deben hablar con su médico sobre la posibilidad de tener bacterias del estreptococo del grupo B.

Administración de antibióticos durante el trabajo de parto

Para ayudar a proteger al bebé contra la infección, las mujeres embarazadas con resultados positivos a estas bacterias en su actual embarazo deben recibir antibióticos (medicamentos para matar las bacterias en el organismo) a través de una vena (i.v.) durante el trabajo de parto. Asimismo, las mujeres embarazadas que tengan bacterias del estreptococo del grupo B en la orina durante el embarazo actual o que hayan tenido otro bebé que haya presentado la enfermedad deben recibir antibióticos durante el trabajo de parto. A estas mujeres no es necesario hacerles las pruebas de detección entre las semanas 35 y 37 porque deben recibir los antibióticos independientemente de cuáles sean los resultados. Las mujeres embarazadas que no saben si tienen bacterias del estreptococo del grupo B cuando comienzan el trabajo de parto deben recibir antibióticos si:

  • El trabajo de parto comienza antes de la semana 37 (trabajo de parto pretérmino).
  • Han tenido una ruptura de la membrana por un tiempo prolongado (se rompe la bolsa de agua 18 horas o más antes del parto).
  • Presentan fiebre durante el trabajo de parto.

Los antibióticos ayudan a matar durante el parto algunas de las bacterias del estreptococo del grupo B que son peligrosas para el bebé. Los antibióticos ayudan solamente durante el trabajo de parto y no pueden tomarse antes porque las bacterias pueden reaparecer rápidamente. La penicilina es el antibiótico más común, pero a las mujeres que son muy alérgicas a la penicilina se les puede dar otros antibióticos.

Las infecciones de Streptococo B que ocurren en la primera semana de vida, se llaman de “contagio temprano”. En 2002, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos – US CDC – recomendaron que todas las mujeres embarazadas se sometieran a exámenes de tamizaje para GBS (Tamizaje universal) y, en caso de ser positiva, reciban antibióticos para prevenir el contagio. Afortunadamente, esto se ha traducido en una drástica reducción de la incidencia de infecciones de GBS temprana. Sin embargo el GBS sigue siendo el principal causante de sepsis y meningitis en recién nacidos en los Estados Unidos.

Otros países que han implementado programas nacionales de tamizaje a GBS durante el embarazo incluyen:  Canadá, Argentina, España, Francia, Belgica, Alemania, Suiza, República Checa, Polonia, Eslovenia, Hong Kong, entre otros.

 

¿Prevalencia de GBS en México?

Por el momento se considera la cifra de 9.5%, correspondiente a 10.3% estimada desde hace años, como el índice de colonización estándar de Streptococcus del grupo B en México.

¿Cuál es la solución de Kabla para el diagnóstico de Estreptococo Grupo B?

AmpliVue® Estreptococo B (GBS)

El ensayo AmpliVue® de Estreptococo B (GBS) es una prueba cualitativa diagnóstica in vitro diseñada para la rápida detección del Estreptococo de Grupo B en hisopados vaginales/rectales de mujeres en etapa de preparto tras incubación en medio de enriquecimiento con caldo Lim de 18 a 24 horas.

La prueba AmpliVue® GBS utiliza amplificación dependiente de helicasa (HDA) de la secuencia de genes (atoB) de la tiolasa y un dispositivo de detección por amplificación desechable, autónomo, que permite la evaluación manual de los resultados de ensayos.

Beneficios

  • Alta sensibilidad al utilizar tecnología de Biología Molecular
  • No requiere cuarto de aislamiento ni termociclador – cualquier laboratorio pequeño lo puede utilizar
  • Dispositivo desechable, conveniente y fácil de almacenar
  • Elimina la necesidad de un espacio dedicado para pruebas moleculares y equipos costosos
  • No requiere estar en congelación
  • 24 meses de caducidad desde el mes de manufactura
  • Resultados en 80 minutos